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domingo, 16 de febrero de 2014

Una Wertheim antigua




Paseando por los Encants Vells, encontramos una tienda que venden máquinas de coser antiguas, piezas sueltas, pies, y cajones.

Mirando entre todo lo que tenían, nos enamoramos de un cabezal de Wertheim por sus colores dorados y rojos.

Al no tener el mueble original, el cabezal quedaba inestable y pensamos en hacerle un pequeño mueble a su medida.












Después de limpiarla y engrasarla respetando el encanto del desgaste de los años de uso, la pusimos en la habitación de costura para decorar.










































También encontramos un cajón de máquina que compramos con la idea de usarlo de macetero, pero como era inevitable  acabo lleno de puntillas haciendo compañía al cabezal de Wertheim!!



















sábado, 8 de febrero de 2014

Descubriendo el encaje de bolillos ¡!!!



En el año 2000 me compre un mundillo y un libro de bolillos con la idea de aprender a hacer bolillos, pero solo conseguí aprender dos puntos y el mundillo acabó guardado en el armario a la espera de tiempos mejores….con el deseo de que algún día, cuando tuviera tiempo, pudiera hacer un curso.
La ocasión llego cuando mi amiga Pili se jubiló y empezó a hacer un curso de bolillos.
 Decidida a enseñarme, pusimos hilo en los bolillos y nos lanzamos a la aventura!

















Un tiempo después conseguí hacerme con un soporte de segunda mano que venía con el mundillo y la imagen de la verge de Montserrat  que es la patrona de las puntaires aquí en Catalunya.


















Compre varios patrones y bolillos en los Encants Vells y otros me los regalaron mis amigas, a las cuales les dedico esta entrada.















He descubierto que no solo son bonitas las puntillas sino que también lo son los bolillos con sus maderas de tonos y torneados diferentes, los mundillos y los hilos.
























Al final hasta me animé hacer un cuadro con los bolillos.







domingo, 26 de enero de 2014

Una mañana en el Mercat de la Boqueria



El origen de este mercado, situado en la mítica Rambla de Barcelona, data del siglo XIII.

Eran paradas de los payeses que venían de los pueblos del alrededor de Barcelona  que posteriormente pasaron a ser barrios de la ciudad.

Durante seis siglos no tuvo una zona fija sino que se montaba y desmontaba cada día que había mercado.

Se instalaban delante de la puerta de la muralla que rodeaba la ciudad llamada “Pla de la Boqueria”, del cual viene su nombre popular.

El nombre oficial del mercado es “Mercat de Sant Josep”, debido a que su instalación definitiva en el 1836, está en la antigua ubicación del convento del mismo nombre.

Se techo con la cubierta metálica actual en el 1914.

Hoy en día es considerado uno de los mercados más importantes del mundo, recibiendo en 2005 el premio al mejor mercado mundial.